Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

EL    PERDON

Arma

"Espíritas: no echéis al olvido que, en palabras tanto como en acciones, el perdón de las injurias no debe ser una vana expresión carente de sentido. Si os decís espíritas, sedlo pues. Olvidad el mal que os han podido hacer y no penséis más que en una cosa: el bien que podéis devolver a cambio."

(Allan Kardec. El Evangelio según el Espiritismo. Capítulo X. Bienaventurados los Misericordiosos. Item 14. Perdón de las ofensas. Simeón.).

¿Cuántos males en este mundo podrían evitarse con el perdón?

¿Cuáles son las razones para que los seres humanos sean aún tan inflexibles y se dejen envenenar por el odio?

Una de las razones principales es que centralizamos en nosotros la importancia de todo y no percibimos el sentido colectivo de nuestra existencia. Siempre nos expresamos en términos de lo mío, yo, para mí, conmigo, o sea, la manifestación verbal del egoísmo y el egocentrismo.

Lo que moleste a ese ser glorioso y sensible que es nuestro YO es un motivo para la reacción inmediata de defensa, revancha o venganza. En cuanto mayor sean las propiedades y el poder que tengamos responderemos con más fuerza. Nuestras reacciones a las ofensas recibidas adquieren mayores proporciones. Dando origen a enemistades, conflictos y guerras.

Perdonar es un gran desafío para todos nosotros, aun en los pequeños detalles de la vida: Si alguien nos tropieza en la calle, por descuido, inmediatamente recibe nuestras quejas; algunos centavos a menos recibidos en una cuenta genera una discusión; un saludo menos efusivo de un vecino nos hace verlo como un enemigo potencial.

¿A qué se deben semejantes susceptibilidades?

¿Cómo podemos salir de ese estado?

El dulce y suave perdón nos dará la respuesta por el bien que nos proporcionará. Experimentemos y examinemos su valor.

Veamos como ejercitarlo:

Controlando nuestros impulsos de menosprecio e indiferencia para aquellos que se hayan olvidado de tener alguna cortesía social con nosotros;

Desarmándonos íntimamente, conteniendo nuestros brazos y manos en el contacto impetuoso con las multitudes, ya sea en las calles, en los servicios de transporte o en los estadios;

Tolerando el rostro contrario de un vecino que nos mira mal en el ascensor, en el área común, en el supermercado o en los alrededores de nuestro barrio;

No permitiendo que nos disgustemos con el colega de trabajo malhumorado o con el jefe Irritado que nos ofende;

Evitando contiendas acaloradas en asuntos familiares, olvidando la necesidad de recibir explicaciones o pedidos de disculpas de los parientes por fallas aparentemente injustificadas;

Aceptando, sin exigencias irritantes, la manera de ser de todos y cada uno de los Integrantes del hogar, aun cuando muchas veces dichas actitudes sean contrarias a lo que mejor esperamos de su comportamiento. Ellas les servirán para la realización de su aprendizaje en la escuela de la vida;

Cautivando el olvido de nosotros mismos, en el sacrificio voluntario de lo que pensamos es lo más Importante que poseemos, actitud que nos vuelve invulnerables a las agresiones, a los maltratos y a las Injurias;

Alejando cualquier plan de represalia o ideas de endurecimiento de nuestro carácter hacia aquellos seres queridos que nos lanzaron al olvido;

Alimentando el corazón de clemencia, siempre que seamos calumniados, inclinados, ofendidos o agredidos, aplacando de esta manera los tormentos de la indignación.

"Perdonad, sed Indulgentes, caritativos, generosos, Incluso pródigos de vuestro amor. Dad, "porque el Señor os devolverá. Perdonad, porque el Señor os perdonará. Rebajaos porque el señor os enaltecerá. Humillaos, porque el señor hará que os sentéis a su diestra" (Id., ibid)

Ney Prieto Perez    

mariposas_rojas-naranjas.gif(2485bytes)

flecha